Sábado, octubre 21

Pese a sus cuatro rupturas de ligamento el jugador de Pumas no piensa en abandonar las canchas.

A sus 30 años, el jugador de Pumas Pablo Barrera ha sufrido cuatro rupturas de ligamento cruzado en la rodilla que lo han alejado por meses de las canchas, siendo momentos duros, de desesperación, de impotencia por no estar con los suyos, pero siempre con la confianza de que volverá más fuerte. El retiro no ha sido opción, ni siquiera un pensamiento lejano.

“Esta fue la cuarta (operación de la rodilla), pero gracias a Dios he salido adelante gracias al apoyo de mis compañeros, del presidente que cada semana me escribía y por ningún momento pasó por mi mente (el retiro), quería regresar a jugar”, compartió en conferencia de prensa.

El proceso es complicado con una lesión de esta magnitud. El primer mes, a decir del propio jugador, es el más complicado por el hecho de estar inactivo por completo. Además, de la incertidumbre por no saber si regresará en buena forma.

“El primer mes es el más difícil y cuando vas a entrenar y empiezas la rutina, se te pasa más rápido y eso te va liberando. Tú quisieras aportar al a equipo y es un poco desesperante porque no ayudar es difícil, pero conforme van pasando los días y sigues con tu recuperación, se va haciendo más fácil”, mencionó.

De todas sus lesiones de rodilla, Barrera reconoció que esta última fue la más complicada.

“Porque cuando fui con el doctor me dijo que debía ser injerto y gracias a Dios todo salió bien. Al entrar al campo me daban ganas de llorar porque después de seis meses, la gente me arropó muy bien”.

Su regreso a las canchas fue acompañado de una semana en la que Pumas sumó cuatro puntos de seis posibles. David Patiño nuevo entrenador de los felinos y el regreso de su referente Pablo Barrera se combinaron para que los universitarios salieran del fondo de la tabla general.

Edición video: Nohemi Benavides