Viernes, junio 22

En Rio de Janeiro se vivió una fiesta por la primera victoria de los brasileños en el Mundial de Rusia

Al filo de las 8.00 de la mañana, hora de Brasil, ya eran muchos los hinchas brasileños que se agrupaban en Alzirao, clásico punto de encuentro de aficionados de Río de Janeiro, ataviados con las más singulares indumentarias verde-amarillas, todos con una sonrisa y una esperanza en común: “hoy se gana”.

Los más tempraneros se colocaron en las vallas cercanas a la pantalla gigante, en la que se proyectó el partido contra Costa Rica, con las manos cruzadas pidiendo por la victoria de su equipo al son de tambores y ritmos de samba, preludio de la fiesta que se avecinaba.

A pesar de que el encuentro era a las 9.00 de la mañana y al regular comienzo de Brasil en el Mundial, los congregados en la calle Alzirao, situada en el barrio de Tijuca, no escatimaron en purpurina, estrambóticas vestimentas ni en cervezas para sobrellevar la tensión del partido, que no se resolvió hasta llegar al descuento.

Uno de ellos, el carioca Jose Giraldo que llevaba de un traje hecho de hojas, banderas brasileñas y balones, afirmó a EFE que esa es la forma de “apoyar para que el equipo logre lo máximo posible” además de “demostrar la irreverencia, el buen humor y el calor humano del pueblo carioca”.

Fuente: EFE
Edición video: Nohemi Benavides