El efímero paso de Maradona en Sevilla

Hoy se cumplen 25 años del debut del astro argentino con el equipo andaluzque lideraba un ilustre compatriota suyo, Carlos Salvador Bilardo, lo que dio paso a su procelosa y efímera etapa de un año en la ciudad andaluza.

El 4 de octubre de 1992, y tras su sonado fichaje por el club del Ramón Sánchez Pizjuán después de más un año suspendido por dopaje por la FIFA, el astro argentino disputó en Bilbao su primer partido oficial con la camiseta sevillista y aquella tarde su equipo perdió por 2-1 frente al Athletic Club, en el antiguo San Mamés.

Era el regreso a la Liga española de Maradona, que de inmediato se convirtió en el centro de todas las miradas, una década después de su estancia durante dos años en el Barcelona (1982-84) y tras su paso triunfal por Italia, donde estuvo siete años y fue el líder indiscutible de un Nápoles (1984-1991) al que hizo campeón del ‘Calcio’.

Un par de semanas antes de que se dieran las circunstancias para que volviera a sentirse futbolista, el 22 de septiembre, el Sevilla había cerrado el fichaje del excapitán de la Albiceleste, por quien pagó al Nápoles 750 millones de pesetas de la época -algo más de 4.5 millones de euros- al cabo de unas largas negociaciones que necesitaron incluso la mediación de la FIFA.

El debut oficial, sin embargo, fue en aquella quinta jornada liguera en ‘La Catedral’, donde Maradona participó en el gol sevillista al lanzar un libre directo repelido dificultosamente por el portero Valencia, cuyo rechace aprovechó Marcos Martín de la Fuente para marcar el 0-1.

El astro argentino, que fue vigilado en San Mamés mediante contundentes marcajes individuales primero de Tabuenka y luego de Lakabeg, fue suplido por Cortijo en el minuto 71, cuando el Sevilla aún conservaba un resultado favorable al que dieron la vuelta los tantos de Luke y Ziganda.

Disputó 29 partidos oficiales y marcó 8 goles en una temporada en la que alternó luces y sombras, unos altibajos deportivos que eran reflejo de su vida fuera del campo.

El Sevilla concluyó aquella campaña en una decepcionante séptima plaza, que ni siquiera lo clasificó para una competición europea, y fue eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey, a pesar de contar con un plantel plagado de internacionales como el argentino Diego Pablo Simeone, el croata Davor Suker o los mundialistas con España Manolo Jiménez y Rafa Paz.

Pese a la enorme expectación causada, el rendimiento de Maradona fue mediocre: se negó a disputar la última jornada tras un desencuentro con Bilardo, su gran valedor, la semana anterior y no participó ni en la mitad de los entrenamientos del plantel.

Fuente: EFE