Viernes, abril 6


 

Si hubiera que elegir a alguien que mereciera anotar más que nadie en el plantel del Guadalajara, probablemente sería Isaac Brizuela. Por eso, que fuera el “Conejito” quien marcara el tanto del triunfo ante Nueva York, en el primer capítulo de la Semifinal de la Liga de Campeones de la Concacaf, fue de alguna manera un acto de justicia futbolera.

Claro que este deporte no se trata de merecer sino de hacer, tampoco es siempre un derroche de justicia. Pero cuando se presenta un caso como este, no queda más que reconocer y aplaudir. Porque el camino no ha sido para nada sencillo. Desde la criminal patada de Rubens Sambueza, han pasado poco más de 13 meses y hoy se le puede ver de nuevo sobre el césped en plenitud.

Aquel pasaje fue seguramente uno de los más difíciles de su carrera. Isaac Brizuela pasó más de cuatro meses alejado de las canchas. El 28 de mayo del año pasado, cuando 11 rojiblancos luchaban en la cancha por levantar la 12, el “Conejito” estaba condenado a ver desde afuera el esfuerzo de sus compañeros. Y eso para cualquier futbolista es un martirio.

Bajó al festejo porque es uno más en el equipo que hizo historia frente a Tigres. Sobre los hombros de Miguel Basulto, cargó la copa y fue aclamado por los aficionados. Porque Isaac Brizuela también fue campeón con Chivas, eso nadie lo puede cuestionar… pero seguro él mismo habría querido que fuera en otras condiciones.

La patada de Sambueza fue el 4 de marzo. Brizuela reapareció hasta el 19 de julio, en un amistoso frente al Porto. El torneo pasado ya estuvo en condiciones, pero le costó retomar el ritmo. Algo normal, después de tanto tiempo fuera. La confianza poco a poco volvió. Y también su nivel futbolístico. Fue un camino complicado, pero lo recorrió con entereza.

Hoy, está de regreso el Isaac Brizuela que todos quieren ver con el Rebaño Sagrado. No por el gol ante Nueva York. El valor de su presencia en el campo tiene más que ver con su voluntad de crecer. Ahora, no siempre es utilizado en su posición natural. Ha jugado partidos como lateral derecho. Cualquiera pensaría que colocarlo tan atrás lleva a desperdiciar su talento.

El “Conejito” ha tenido total disposición para trabajar la fase defensiva. Él mismo ha reconocido que le falta corregir, sobre todo en el mano a mano, pero la voluntad de hacerlo es notoria. Desde ese lugar, ha hecho grandes partidos en lo que va del año. Y cuando Matías Almeyda lo coloca más adelantado, donde se siente más cómodo, responde con actuaciones como la del miércoles.

Muchos teníamos dudas, pero al final el tiempo siempre trae las respuestas a cada interrogante. Colocarlo en la defensa no ha hecho que su talento se desperdicie, al contrario: se ha incrementado. Hoy, es un futbolista más completo. Si el equipo lo requiere, puede jugar atrás, con las limitantes normales que conlleva el proceso de aprendizaje de una posición poco practicada y cuando se le necesita arriba, su nivel ha vuelto a ser el de antes. Por eso, el gol ante Nueva York es un acto de justicia, el premio al regreso del “Conejo”.

Edición video: Jorge C.