Sábado, octubre 13

Crisis teutona

La Selección de Alemania no perdía con Holanda un partido oficial desde 1992

Un espectacular partido del extremo izquierdo de la Selección de Holanda, Memphis Depay, que metió el segundo gol y destacó con sus detalles técnicos, tumbó a una Alemania que tuvo en todo momento la pólvora mojada y no aprovechó sus ocasiones.

La selección germana venía de cosechar buenos resultados en sus dos últimos encuentros, al conseguir un empate contra Francia y una victoria contra Perú, pero este sábado hizo recordar su pobre actuación en el Mundial de Rusia 2018, cuando cayó eliminada en la fase de grupos.

Se llevó de Amsterdam un resultado doloroso que deja en entredicho a su entrenador, Joachim Low. Alemania no perdía con Holanda desde el 2002 y, en competición oficial, desde 1992.

El cuadro alemán, no obstante, tuvo sus posibilidades, pues jugaron con las líneas adelantadas y disfrutaron de ocasiones claras, pero la falta de puntería y una buena actuación de la defensa naranja les amargaron la noche.

No se puede decir lo mismo del guardameta Manuel Neuer, que se mostró inseguro en más de una ocasión y cuya mala salida en un córner en la primera parte posibilitó el estreno de Holanda en el casillero.

El delantero Mark Uth, que se estrenó en la absoluta alemana con 27 años, apenas tuvo ocasiones y se vio ensombrecido por la férrea defensa de otro debutante, el defensa del PSV Eindhoven Denzel Dumfries.

El partido tuvo una primera parte entretenida y rápida con ocasiones para ambos equipos, que se presionaron el uno al otro incluso en los saques de portería en corto.

Holanda pareció tener algunas dudas en los primeros minutos, pero poco a poco se hizo con el control de la pelota consiguió hacerse con el dominio del campo según avanzó el minutero.

El extremo izquierdo Memphis Depay comenzó su espectáculo a base de regates vistosos y pases que tenían la precisión de un cirujano, pues cogió a la defensa alemana desprevenida en más de una ocasión.

Un córner suyo en el minuto 30 fue la mecha que provocó el primer gol de Holanda, aunque contó con la inestimable ayuda de Neuer.

El portero alemán calculó mal la salida y no llegó al remate de Ryan Babel, que cabeceó al larguero y cuyo rechace fue aprovechado, casi en la línea de gol, por un avispado Virgil Van Dijk, que envió con la testa la pelota al fondo de las redes.

Alemania no se amilanó y lo siguió intentando, especialmente al contraataque, pero se encontró continuamente o con la defensa holandesa, seria pero sin llegar a ser un muro, o con su propia inefectividad.

Tras los primeros minutos de la segunda parte, los cambios que hizo el seleccionador alemán, al introducir a Julian Draxler y Leroy Sané, parecieron espabilar a sus hombres, que atacaron más y mantuvieron mejor la posesión de la pelota, pero todo fue en vano.

Los holandeses, por su parte, se limitaron a mantener su buena posición en el campo y esperar al contraataque, gracias a los huecos que dejaron atrás los germanos, obligados a intentarlo con todo en los últimos minutos.

El sevillista Quincy Promes, con una carrera por la banda derecha digna del velocista Usain Bolt, le ofreció un pase a Depay y éste, sólo ante el guardameta alemán, marcó con un disparo raso que significó el 2-0 en el minuto 87.

Con el partido ya sentenciado, Wijnaldum remató con el 3-0 a los alemanes. Holanda consiguió estrenar su casillero de puntos en el Grupo A 1 de la Liga de las Naciones, pues el primer partido lo perdieron 2-1 contra Francia.

Fuente: EFE
Edición video: Cristobal González