Lunes, octubre 2

La cifra mágica

Enumerar los motivos para el mal momento que vive el campeón Chivas es sencillo y no se descubre ningún hilo negro con ello. Porque se han repetido una y otra vez. Cuando un equipo no va bien, toda razón suena a pretexto. Pero son factores que por supuesto cuentan para poder explicar adecuadamente la actualidad del Club Deportivo Guadalajara.

Hoy más que nunca se demuestra la importancia de una buena pretemporada. En el futbol actual, el desgaste físico no es negociable. En esta época ya no aplica aquello que decía el “Maestro” Benjamín Galindo: “Los de adelante corren mucho y los de atrás la tocarán”. El esfuerzo es parejo. Es de todos. Por eso, cuando uno no está al parejo, no sólo se nota, sino que afecta.

Al Guadalajara le ocurrió eso. Porque no es lo mismo estar en Selección Mexicana, con cierto grado de actividad, que estar con el club realizando una pretemporada que dará para tener piernas durante los siguientes seis meses. A eso se le suman las lesiones y, por supuesto, la falta de refuerzos porque aunque a la directiva le moleste que se señale, es un factor que también influye.

Chivas se convirtió en el campeón defensor que, en torneos cortos, más ha tardado en conseguir un triunfo después de levantar el trofeo. Después de 10 jornadas suma apenas nueve puntos. Su productividad en este certamen es como la de un equipo metido en problemas de descenso. Pero le respaldan los anteriores semestres y por eso el conflicto no existe.

Lo que sí existe es un riesgo real de no calificar a la Liguilla. Después de ser campeón, no calificar al torneo siguiente sería un fracaso rotundo. Inobjetable. Pero evitarlo aún es posible. Al menos la matemática así lo asegura. Para no depender de nadie, hay una cifra mágica: 16 puntos… de los 21 que restan por disputar.

Con esas 16 unidades, Chivas terminaría el torneo con 25. En 8 de los últimos 10 torneos cortos, esa cantidad fue suficiente para calificar al menos como octavo lugar. Sólo dos veces el último invitado a la Liguilla entró con más puntos que eso. Si alcanza menos, las posibilidades se reducen.

El margen de error es mínimo. Guadalajara tendría que ganar cinco partidos, empatar uno. Y tendría opción de soportar una derrota más. ¿Complicado? Muchísimo. ¿Imposible? No. El Rebaño Sagrado acaba de recuperar al delantero Alan Pulido. Con su regreso, el equipo tuvo otra cara ante Lobos BUAP. Además, Orbelín Pineda empieza por fin a retomar el nivel que se le conoce.

Son sólo dos nombres, pero se trata de piezas que fueron fundamentales el torneo pasado para conseguir el título número 12 en la historia del club. Su ausencia fue notable. Uno por lesión y el otro por una sensible baja de juego que lo sacó del cuadro titular. Con ellos en el campo, otros también elevan su nivel: Rodolfo Pizarro luce más y Ángel Zaldívar se entiende mejor en el ataque.

Cuando esos cuatro futbolistas funcionan, Chivas es capaz de competir y ganar. Sí, es verdad que suena complicado pensar que un equipo que ha ganado uno de 10 partidos puede ganar cinco de los siete que restan. Pero en este deporte, mientras la pelota ruede, todo es posible. Y de una cosa debe estar seguro: si el Guadalajara logra (por suerte, fortuna, milagro o como le quiera llamar) colarse a la Liguilla, será un rival que nadie querrá toparse.

Fuente: César Huerta
Edición video: Miguel Coria