Viernes, enero 12

Millones de seguidores de Chivas sueñan con ver de regreso al “hijo pródigo”

Apenas se supo que Javier Hernández sería negociado por el West Ham de Inglaterra renació una añeja ilusión de los aficionados rojiblancos. Millones de seguidores de Chivas sueñan con ver de regreso al “hijo pródigo”. Que “Chicharito” se ponga una vez más la camiseta del Rebaño Sagrado entusiasma a cualquiera. Aunque también debe tenerse consciencia que las cifras lo vuelven utópico.

Es fácil imaginar todos los beneficios que tendría para el Guadalajara la contratación del máximo anotador en la historia de la Selección Mexicana. De entrada, su aporte futbolístico está fuera de discusión. Es un centro delantero como no hay otro en el país. Un goleador de élite que ha estado en algunos de los mejores equipos del mundo.

Una dupla con Alan Pulido, ¿qué le parecería? Sin duda, suficiente para ilusionar a millones de aficionados por lo que se vería sobre el terreno de juego. También fuera de la cancha, Chivas tendría ganancias importantes. Las camisetas de “Chicharito” se venderían de gran manera. Sin importar el número en la espalda, mientras diga su apodo y sea rojiblanca, sería una playera que generaría enormes ingresos.

Por eso, no sólo los aficionados se entusiasman con la posibilidad. También el plantel guarda alguna ilusión, por más pequeña que sea. Jair Pereira, uno de los referentes del vestidor, le hizo la recomendación abiertamente este jueves. “Si fuera un consejo de conveniencia, yo le diría que se viniera para acá”, dijo el “Comandante”. Conveniencia, palabra clave.

Al Guadalajara por supuesto que le conviene tener a un jugador como Hernández, por lo que ya mencionábamos. Pero también debe considerarse que al propio “Chicharito” le convendría apostar por una opción como el Rebaño Sagrado, justo en este momento de su carrera. Tiene ofertas de otros clubes en Europa, también en Estados Unidos, pero nada como la camiseta rojiblanca.

¿Por qué? De entrada, el proceso de adaptación prácticamente no existiría. Conoce bien el balompié mexicano, a pesar de que hace varios años que emigró. En otro equipo europeo, tendría que pasar por ese periodo de aclimatación antes de pensar en figurar. Con Chivas, la continuidad estaría garantizada. ¿O alguien podría siquiera imaginar verlo en la banca?

Y eso, en esta etapa le vendría muy bien. Javier Hernández se prepara de cara a una Copa del Mundo. La tercera de su carrera. A la que llega en plena madurez futbolística. ¿Qué pasaría si además llega en ritmo? Con el Guadalajara lo retomaría. Y recuperaría otra cosa importante si optara por el el balompié mexicano: confianza. El romance con las redes alimenta el espíritu de un delantero. Se fue de aquí campeón de goleo. ¿Por qué no pensar que brillaría igual ahora que tiene más experiencia?

Tampoco tendría presión de los aficionados, pues su regreso es algo largamente anhelado. Es querido por la nación rojiblanca. Sería seguramente apapachado. Mejor escenario para recuperar un nivel alto, imposible. Chivas le conviene tanto como al equipo le conviene él. Pero ojo, por más bonito que suene, no debe perderse de vista que es prácticamente imposible.

¿Cuál es el obstáculo? 115 mil libras semanales. Al tipo de cambio actual: 2’990,000 pesos cada siete días. Un salario que ningún futbolista en México gana. Fuera del alcance de la Liga MX. Por más grande que fuera el esfuerzo del Guadalajara por contratarlo, aun así se necesitaría sacrificio económico por parte de Javier Hernández, tendría que apostar por lo deportivo, ganar ritmo, hacer un gran Mundial y después volver a Europa con un sueldo de ese calibre. Una utopía.

Fuente: César Huerta
Edición video: Leonel Anaya
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