Domingo, octubre 8

César Huerta nos comenta en su videocolumna sobre lo difícil que tiene el Guadalajara para acceder a la Liguilla

La pregunta flota en el aire y mucho temen la respuesta: ¿A qué le tira Chivas? Hasta hoy, el Rebaño Sagrado es uno de los campeones defensores más tristes en la historia de los torneos cortos. La realidad no puede taparse con un dedo. Ha sido un pésimo Torneo Apertura 2017.

Tras 11 partidos disputados, el Guadalajara acumula sólo 9 de 33 puntos. Cosecha paupérrima. A falta de seis encuentros para cerrar la fase regular, la matemática le otorga vida al equipo. Los integrantes del plantel, sobre todo los más jóvenes, tienen esa idea ya programada en la cabeza. De ahí no se salen.

Pero ojo: que los números le den posibilidades a Chivas no significa que ya en la cancha sea de verdad probable. Para calificar, el equipo necesita cinco triunfos y un empate. No hay margen ya para la derrota. Sólo con esos resultados, alcanzaría los 25 puntos y tendría elevadas posibilidades de anotar su nombre en la lista de invitados a la Liguilla.

Para un campeón defensor, la exigencia mínima es sellar su boleto a la siguiente “fiesta grande” del balompié mexicano. Estar aunque sea presente para defender su corona. Pero el Guadalajara está más cerca de confirmar su ausencia que de iniciar un repunte con tintes de milagro que le permita estar ahí. El sábado, ante Morelia, se jugará la última esperanza.

¿Entonces el torneo se puede tirar a la basura? En realidad, algo se puede rescatar siempre de cada fracaso. O dicho en mejores palabras: algo se debe aprender de cada revés. Ese tipo de conclusiones serán responsabilidad del técnico Matías Almeyda. Y si es usted estrictamente numérico, entonces deberemos decir que sí: el semestre esta muy cerca de irse al cesto de los desechos.

¿Y qué le queda entonces al Rebaño Sagrado? Por supuesto, debe aferrarse al milagro. Por más complicado que parezca, la obligación es pelear hasta lo último. Si, como parece, no se concreta, quedarán a lo mucho un par de asignaciones por las que todavía puede luchar.

La primera de ellas tiene que ver directamente con las vitrinas. En la Copa MX, Chivas es también campeón defensor. Y se encuentra ya instalado en los Octavos de Final. El rival es Atlas y siempre resulta una alegría para la afición eliminar al acérrimo rival. Luchar por ese título es ahora, más que antes, una de las obligaciones que el Guadalajara deberá asumir. Porque sumar trofeos a la rica historia del club siempre es importante. Ojo, que no salvaría el semestre. El fracaso de la Liga, si se consuma, nada lo puede tapar. Pero la alegría de un título ayuda a mitigar la pena, sin duda.

Y la otra consigna del Rebaño Sagrado no puede tirarse en saco roto: sumar puntos. Los más que se pueda. Porque hoy el descenso no es un riesgo, pero torneos de menos de 20 unidades, uno tras otro, provocaron que no hace mucho tiempo, el cuadro tapatío estuviera peleando los últimos puestos de la porcentual. No puede permitir que pase de nuevo. Por eso, por más que pareciera ya no tener valor, al ver la Liguilla cada vez más lejos, en realidad cada punto que resta por disputar es importante.

 

Fuente: César Huerta
Edición video: Miguel Coria