Miércoles, noviembre 8

Hoy mismo, es imposible saber cómo terminará la historia. Chivas es semifinalista en el histórico primer torneo de la naciente Liga MX Femenil. Y el sábado, en el Estadio Azteca, buscará el pase a la serie por título. Pero pase lo que pase, el equipo que dirige Luis Fernando Camacho merece desde ahora el reconocimiento que mucha gente le ha negado.

Este equipo es una lucha constante, en todos los sentidos. En los medios de comunicación, por ganarse un lugar. Poca es la prensa que ha apostado por difundir desde el inicio al Rebaño Sagrado de damas. Ahora, en instancias definitivas, se ve una cantidad importante de cámaras. Pero la primera práctica abierta de la pretemporada, en Verde Valle, no tuvo a más de cinco reporteros.

Entre los aficionados también ha luchado, por ganar su simpatía. México es un país con un machismo tristemente arraigado. Me apena conocer gente que por el solo hecho de ser mujeres, no muestra ni el mínimo interés por saber que ocurre con Chivas. Claro, hasta que llega a instancias finales, como ahora y entonces sí todo mundo quiere estar enterado.

Con el resto de seguidores, la batalla es día a día. Poco a poco, las jugadoras son más conocidas. Ahora es más fácil hablar de Blanca Félix, Daniela Pulido, Arlett Tovar, Priscila Padilla, Vanessa Sánchez, Miriam García, Susan Bejarano, Tania Morales, Andrea Sánchez, Brenda Viramontes y Norma Palafox. El 11 base está ya en la mente de muchas más personas que al arranque de la campaña.

Hoy, luego de 15 partidos esta histórica primera temporada del futbol femenil en México, el Guadalajara tiene ya un lugar entre los aficionados. Los de Chivas se cuentan por millones y están en todos lados. Por eso, ya planean llevarle serenata a este equipo al hotel de concentración, la noche del viernes, previo al partido de vuelta ante América, en el Estadio Azteca.

Aficionados y medios de comunicación conocen ya a estas jugadoras. No sólo porque traigan la rojiblanca o porque sean simpáticas. Si hoy tienen un lugar es por sus resultados. La cancha no miente. Las verdades en el futbol se hablan ahí. Y es sobre el césped donde los aplausos se ganan. Estas chicas lo han hecho así.

Pero la lucha más grande no ha sido por un lugar en el corazón de los seguidores o en los espacios de la prensa. La batalla más grande de estas rojiblancas ha sido consigo mismas. Porque la gran virtud de este Rebaño Sagrado, por si usted no ha tenido oportunidad de verlo, es que su esfuerzo va encaminado a ser cada día mejor de lo que fue el día anterior.

Jornada tras jornada, hubo siempre mejoría. El técnico encontró un cuadro base. Las jugadoras trabajaron para corregir sus defectos. Pulieron sus virtudes para explotarlas. Entendieron que ninguna futbolista, por más nombre y trayectoria que tenga, es mejor que 11 juntas. Y esa unión hace fuerte a estas Chivas. Sin importar como termine la historia, es justo aplaudir un ejemplo de constante superación. Honor a quien honor merece…

Fuente: César Huerta
Edición video: Daniel Roman