Video: Tres tareas para De Anda (Martes)


Chivas tiene un nuevo director deportivo: Francisco Gabriel de Anda se integra a la institución. Jorge Vergara y José Luis Higuera han decidido asignarle un número importante de ocupaciones. Será su responsabilidad no sólo el primer equipo, sino también el femenil, así como los departamentos de nutrición, desarrollo humano, medicina y hasta prensa.

Vaya que tendrá trabajo desde el primer momento. Y para resolver un mal momento como el que atraviesa el Guadalajara primero deberá atender lo urgente, más tarde lo necesario. Algunas labores son más apremiantes que otras. En esa lista, hay tres tareas que el ahora dirigente rojiblanco deberá solucionar de inmediato.

La primera de ellas no será para nada sencilla: sanar las heridas que dejó en el vestidor el caso de Oswaldo Alanís. Es verdad que el defensa central se irá del equipo en poco tiempo, apenas termine su contrato. Seguramente emigrará a Europa después de la Copa del Mundo, como era su deseo original, pero lo que ha vivido deja en el plantel un problema que requiere arreglo inmediato.

Entre los jugadores de Chivas existe enojo. Hay una molestia permanente, no porque todos fueran grandes amigos de Oswaldo Alanís. Como le pasa a cualquiera: seguro con unos se lleva mejor que con otros. Pero existe un elemento unánime en ese vestidor: la rabia de saberse indefensos. El coraje de darse cuenta que la presión vivida por el defensor central para firmar un contrato (aguantó para no hacerlo), el día de mañana le puede tocar a alguien más.

Se trata de una herida profunda que no cerrará fácilmente. Y un futbolista enojado con su propia directiva, difícilmente podrá comprometerse al grado que se necesita para acabar con una crisis como la que vive el Guadalajara. Por eso, tendrá que ser uno de los principales objetivos (tal vez el más apremiante), del nuevo director deportivo.

Después, vendrá también la no menos importante labor de arreglar cualquier tipo de diferencia con el técnico Matías Almedya. Hasta hace algunos días, Francisco Gabriel de Anda ejercía como comentarista en una cadena internacional de televisión. Y desde ese lugar, le tocó en su momento emitir algunas críticas. Semanas atrás, señaló respecto al entrenador: “Los jugadores ya no le creen”.

Claro que también emitió comentarios positivos, como: “Es el ideal para el puesto”. Pero en la memoria, los negativos tienen siempre un lugar especial. Además, debe considerarse también que Almeyda no estaba de acuerdo con la llegada de un director deportivo. Pidió a Benjamín Galindo como ayudante personal y terminó con Francisco Gabriel de Anda como jefe.

Mucho dice el hecho de que el argentino haya sido avisado de la contratación el mismo día en que se anunció oficialmente (el viernes pasado). Será fundamental que el director deportivo sepa llevar el diálogo a la altura necesaria para dejar todo lo ocurrido en el pasado. Porque trabajará de cerca con el entrenador. Y cuando la química no existe entre directivo y técnico, es difícil pensar en éxito.

Finalmente, tendrá una tercera tarea igual de valiosa. Desde hoy, debe comenzar a planear, preferentemente junto a Matías Almeyda, la lista de refuerzos para el próximo semestre. No se necesita ser un genio para saber las carencias que tiene el Guadalajara. Esos puestos donde no está el equipo a tope, deberán ser cubiertos con nuevos jugadores.

A partir de este momento, se pondrá a prueba la capacidad de negociación de Francisco Gabriel de Anda. No tanto en cuestión financiera, porque en ese apartado José Luis Higuera seguirá al mando, pero sí en la labor de convencimiento de un jugador. Parte importante de la labor de un director deportivo es hacerle ver al refuerzo pretendido que Chivas es lo que más le conviene a su carrera. Apenas llega y tiene mucho qué hacer. Ahora tocará verlo trabajar.