Viviana Castrillón, ardiente colombiana

Tiene 25 años y es fanática de la música electrónica. Miss Playboy Colombia quiere ser actriz seria, pero intuye dificultades para interpretar un papel…

Con una mini de 30 centímetros (a ojo, claro), una remerita negra con el célebre conejo plateado y con medidas de 95-60-95, no está disconforme con su 1,70 de estatura: “Para pasarela soy bajita, pero para lo que hago… ¿cómo estoy?”. Viviana Castrillón (25) es la flamante Miss Playboy TV Colombia 2004. Hace un mes que está en la Argentina grabando “Intimidades”, el programa que conjugará (a lo largo de 13 capítulos, desde el jueves) la vida de esta infartante Conejita y sus fantasías sexuales.

Con lentes negros y adicta al agua mineral, es fanática de la música electrónica: “Siempre llevo en el carro un CD de Hernán Cattáneo”. Está enamorada de la noche porteña, pero se queja: “Todo arranca demasiado tarde… ¡a las 2 de la mañana en Colombia estamos en la cama!”. Y le encanta salir, pero está sola por opción: “Necesito un hombre comprensivo, que sepa conversar”.

—Ejem, ¿conversar?

—Sí, alguien con quien compartir la vida.

—¿Buscás un tipo común?

—Bueno, tan común… no. Algo tiene que tener. Pero antes de que preguntes, no tiene que ser millonario. Si hay química puede ser cualquiera.

Segura y a paso firme (¡muy firme!), dejó por un rato los hoteles, las cámaras, las limusinas y el champán y metió sus finos tacos en el empedrado de San Telmo. Comenzó el bombardeo de silbidos y piropos.

—¿Cuántos metros podés caminar sin que te silben o piropeen?

—Muy pocos. Me encanta impactar, no hay nada mejor que a una mujer le digan cosas lindas. Pero los piropos argentinos son de los más agradables que conozco. Hace días caminaba por Corrientes y en una esquina me dijeron: “¡Bestia!”. Creí que era un insulto, jaja.

—¿En algún momento descansa tu costado fatal?

—No creo. Siempre fui muy femenina y sexy, cuando estoy sin producirme impacto igual. Uso jean, remeritas y me encantan los bucitos ajustados con cierre hasta acá… ¿ves?

—¿Hasta dónde podrías mostrar frente a una cámara?

—Hasta donde me guste. Me encanta que me miren, mostrar mi cuerpo, mostrarme sexy, gustarle a muchos ojos. Pero no haría una película porno. Algo tímida soy.

—Es difícil pensar en una conejita vieja. ¿Cómo te ves en el futuro?

—Con una familia y actuando, es mi gran pasión. Para eso estoy estudiando y espero que Playboy sea el primer paso.

—¿Qué papel interpretarías mejor?

—De niña buena no me veo, nadie me creería, por mejor actriz que llegue a ser. Me gustaría ser la malvada y arruinar un matrimonio.

Edición video: Aarón Alvarez